p. Emanuele De Nardi

 
 
15 de julio 1959 – 06 de febrero 2014

Homilía del Obispo

Querido Emanuele, ¡has vencido!

p. Emanuele De Nardi

Has confiado tu vida en manos de tu Amigo, Señor y Salvador, sin pensártelo dos veces. Más bien, esta unión, este diálogo de amor en el que has profundizado constantemente lo has hecho cada vez más íntimo en virtud del carisma de la Koinonia Juan Bautista, a la cual has pertenecido y has ayudado a edificarla y desarrollarla, siendo de ella un pastor.

Hasta el final de tu vida, el Señor te ha puesto a prueba; prueba de verdad y fidelidad y se te ha encontrado fiel.
La vida la has recibido del Señor como un don y ahora, revalorizada y enriquecida por tu amor, por tu fidelidad, cansancio y sufrimiento, se la has ofrecido y Él la ha acogido. ¡Alabado sea el Señor por la obra maestra que ha hecho en ti y contigo!

Queridas hermanas, queridos hermanos, querida familia de p. Emanuele!

No estéis tristes, porque estamos seguros de que él está ya en los brazos del Dios que le ama, goza con Él, intercede por nosotros y nos espera. Esforzaos más bien en que la Koinonia Juan Bautista dé gloria a Dios con otros frutos parecidos a este, buscando la santidad. No quiero decir con esto que se deba sólo morir en santidad, sino en santidad vivir ya en esta tierra. Tenemos necesidad de santos aquí, no sólo en el paraíso.

Emanuele con il Vescovo

Por desgracia este mundo busca la felicidad sólo en espejismos alejándose de Dios, y en cambio necesita una renovada inyección de Evangelio de manera que sea accesible, comprensible, es ésta la vida de los que viven el Evangelio plenamente! Mi deseo es que seáis cada vez más así.

Por la frecuente experiencia de Plzen-Litice veo lo eficaz que es este testimonio del Evangelio para todos los que se acercan y de cerca pueden observar vuestra vida: agradable, feliz y atrayente.

Gritad, gritad por el Evangelio con vuestra vida con la certeza de que p. Emanuele os ayudará con su intercesión y estará a vuestro lado porque está en los brazos de Dios y con más poder que cuando estaba aquí en la tierra.

Amen!

Mons. František Radkovský
Obispo de Plzen

p. Emanuele De Nardi
p. Emanuele De Nardi